miércoles, 21 de diciembre de 2011

Mi particular felicitación de navidad

PARA TODOS AQUELLOS QUE OS SINTÁIS PARTE IMPORTANTE DE MI VIDA, ME QUIERAN O SIMPLEMENTE HAYAN COMPARTIDO CUALQUIER MOMENTO CONMIGO..

En tiempos de crisis, dicen que hay que estar más unidos que nunca, porque nunca se sabe a quién le puede faltar qué o quién. Ahora en esta época donde aprieta el frío, recordar a los que te quieren me da una sensación de arrope que es la que necesito.

Las calles de noche brillan como estrellas de colores y las narices se tiñen de rojo por el frío de madrugada cuando vas camino a casa pensando en toda esa gente que te hace y te hizo feliz en algún instante de tu vida, de todas ellas me acuerdo ahora, porque a pesar de los pesares os necesito en mi vida de alguna manera.
Al pensar que el próximo año se cierra una de las etapas más importantes de mi vida, reflexiono y me pregunto si todo aquello que obré, lo hice bien. Supongo que sí, a lo hecho pecho, no soy de arrepentirme, sino más bien de principios, pero también estas fiestas son tiempos de disculpas, si en algo erré, vayan por delante.
Ahora sólo quiero que penséis en lo que os hace felices de verdad, en los buenos momentos juntos, en las risas que nos hemos dedicado, en las miradas cómplices que hemos compartido, en los ratos de charlas donde arreglamos mil veces el mundo o nos dimos tantos consejos que es imposible atender a todos porque el olvido se los llevó con él, en las comidas y cenas alrededor de una mesa enseñándonos a nosotros mismos que el valor de la amistad reside en las cosas pequeñas, en el cariño, en las personas que sois y en las que aspiráis a convertiros…Quiero que penséis en ello y para cuando esbocéis la SONRISA más grande que tengáis, sepáis que ese es mi deseo de navidad para todos vosotros.
Un año más, que tengáis unas fiestas repletas de amor y familia, amigos y amantes, que recordéis a quién no está o a los que están lejos, que seguro lo echáis en falta y seáis felices lo que queda de 2011 y por supuesto los 365 días de 2012!
Un beso increíblemente ENORME!!
Feliz Navidad..

viernes, 9 de diciembre de 2011

Siendo huracán una y cien veces

Hasta que no cierras un período de un portazo, no te das cuenta de cuánto tiempo has perdido en el camino desde que decidiste no pasar ni un segundo más queriendo proteger algo que ya no tenía más sentido.
Es triste darse cuenta que existen personas que se venden de ejemplo y cuando se da el momento, son el último patrón al que seguirías.
Las personas que están a mi alrededor dicen que saben cómo soy (no lo dudo), que puedo llegar a ser un huracán (según el 4º significado de la RAE: "Persona muy impetuosa"; e impetuosa significa "fogosa, viva, vehemente" -después de todas estas definiciones y aclaraciones, creo que es la palabra que mejor encaja conmigo-) en abundantes aspectos de mi vida, pero sobre todo, cuando me importa alguien, y que, no debo implicarme tanto porque luego sufro (bueno, estoy en el camino de corregir eso de que no me den lo que yo estoy dispuesta a dar, pero me da la sensación de que nunca llegaré a hacerlo, es un hecho), pero se me hace imposible, ser de otra manera.
Cuando sientes que algo se te escapa y no tienes manera de controlarlo, quizás es mejor dejarlo marchar para poder seguir avanzando, pero puedo llegar a ser tan testaruda, que hasta que no me doy de frente con la pared, no quiero darme cuenta de que esa, es la mejor opción.
Si algo he aprendido en todo este tiempo de caerme y levantarme una y cien veces (y las que quedan), es que si le pones optimismo a las cosas, salen mejor; si crees rotundamente que algo te va a salir bien por el simple hecho de creértelo, al final sale; que la actitud para afrontar las cosas es imprescindible para averiguar qué va a pasar contigo. Además, aunque suene más propio de un niño de 6 años, creo que cuando el universo maniobra entre planetas y estrellas para que las cosas te marchen y alcances tu felicidad, lo hace. Y así me ha vuelto a suceder.